
El odontopediatra desempeña un papel importantísimo en el cuidado de la salud bucal de los más pequeños para prevenir problemas futuros en el recambio de los dientes de leche y que se realice de una forma adecuada que garantice la salud integral del niño.
Es importante la enseñanza de buenos hábitos higiénicos, alimenticios, de respiración, deglución y fonación. Todo esto para prevenir caries y otras patologías futuras.
La primera visita al odontopediatra debe ser antes de los 3 años, siendo este primer contacto con el profesional un paso clave hacia el cuidado preventivo de los más pequeños, habituándose así a ir al dentista.
Los dientes de leche van a estar en la boca hasta los 12 años, si no se tratan pueden surgir problemas como flemón, dolor, pérdida de espacio o incluso dañar los gérmenes de los dientes permanentes que se encuentran en formación dentro del hueso.
Los niños deben acudir cada 6 meses al dentista, aunque no tengan síntomas de dolor alguno.
